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09 de agosto

Este fue el último día en Panamá y decidimos ir a comprar souvenirs, hay un mercado de artesanías en el centro de la ciudad y su arte se especializa en tejidos coloridos con los que pueden hacer bolsas e incluso platos y canastas. Además los panameños son excelentes vendedores, ellos usan mucho el diálogo para convencer, son atentos, te hacen recomendaciones y bajan el precio hasta la mitad en un artículo si ya les has comprado más cosas.

Una de las personas más  alegres que he conocido es la señora Carmen, una vendedora de pintura al óleo en tela, sus diseños son muy variados y tiene varios tamaños, además hace centros de mesa y ponchos bordados. La alegría con la que vende hace que sea imposible no comprar algo con ella, sabe negociar el precio y halaga a las personas que pasan a su local.

Panamá es un país que debe visitarse si se quiere ver como crece una nación relativamnete nueva en tiempos modernos.

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